Más allá de la palabra dada.
Durante mucho tiempo entendí el compromiso como algo que debía sostenerse por encima de todo.
Así lo aprendí, así me lo enseñaron. Y formó parte de mis creencias.
Como una palabra dada que había que cumplir.
Como una responsabilidad que, una vez asumida, no debía romperse.
Como una muestra de coherencia, de fuerza, de integridad.
Y sí… en parte, lo es.
El compromiso tiene una fuerza inmensa.
Es el puente entre lo que decimos y lo que hacemos.
Es el lugar donde la intención se convierte en realidad.
Pero con el tiempo… y con la vida…
he descubierto que hay algo más profundo.
EL COMPROMISO QUE NACE DESDE FUERA
Durante años me comprometí desde el hacer.
- Desde la exigencia.
- Desde la necesidad de responder.
- Desde el deseo —muchas veces inconsciente— de ser reconocida, valorada, aceptada, amada.
Y en ese lugar… cumplía, sostenía, seguía adelante.
Incluso cuando estaba cansada.
Incluso cuando algo dentro de mí ya no estaba en coherencia.
Incluso cuando ese compromiso empezaba a pesar.
Y entonces me di cuenta de que no todo compromiso nace desde la verdad, de lo auténtico.
CUANDO SOSTENER DEJA DE SER COHERENTE
Hay momentos en la vida en los que cambiar no es fallar.
Es escuchar.
Hay momentos en los que sostener una promesa puede convertirse en una forma de traicionarte. Y esto cuesta verlo… porque nos han enseñado que cumplir es lo correcto.
Pero…
¿a qué precio?
¿Qué sucede cuando las circunstancias cambian?
Cuando tú cambias.
Cuando tu energía, tu cuerpo o tu momento vital ya no son los mismos.
¿Es coherente seguir adelante… solo porque un día dijiste que sí?
EL NUEVO COMPROMISO
Hoy el compromiso que elijo no nace de la exigencia.
Nace de mi verdad.
“Me comprometo conmigo misma:
con mi bienestar,
con mi coherencia,
con mi energía,
con mi proceso.”
LA VERDAD QUE TRANSFORMA EL COMPROMISO
Hoy comprendo que el compromiso real y verdadero no es rigidez.
- Es presencia.
- Es escucha.
- Es honestidad.
- Es la capacidad de mirarte y reconocer:
si lo que elegiste ayer
sigue siendo verdad hoy.
Y si no lo es… tener la valentía:
- de sostener una conversación difícil,
- de renegociar,
- de parar,
- de cambiar,
- de decir “hasta aquí”.
Y poder hacerlo sin culpa. Sin juicio. Sin sentir que estás fallando.
COMPROMETERSE DESDE LA CONCIENCIA
Hoy me doy cuenta que comprometerse no es decir sí a todo.
Es más bien, decir sí desde un lugar alineado.
Es saber que tu palabra tiene valor…
pero que tu verdad tiene aún más.
Es sostener cuando hay coherencia.
Y soltar cuando ya no la hay.
Es actuar con responsabilidad…
pero también con amor propio.
UNA NUEVA FORMA DE ESTAR EN LA VIDA
Hoy no quiero comprometerme para demostrar nada.
Quiero comprometerme a honrar quién en verdad soy.
Con mi momento presente.
Y eso implica, a veces: seguir, y otras veces… soltar.
Es una expresión viva de mi verdad en cada momento.
“Me comprometo conmigo desde la verdad, no desde la exigencia.
Y si mi verdad cambia, tendré la valentía de revisarlo con honestidad.
Porque mi palabra
no es una jaula.”
Como acompañamiento a esta nueva forma de comprender el compromiso, he creado una breve meditación guiada:
🎧 “Regreso a mi Verdad: el compromiso que nace en mí”
Un espacio para parar, soltar el ruido externo y conectar con ese lugar interno donde la verdad no se piensa… se siente.
Desde ahí, el compromiso deja de ser exigencia y se convierte en una elección natural, alineada y sostenible.
Puedes escucharla aquí:
8 comentarios en «COMPROMISO Y VERDAD INTERNA»
Muy bonito me encantó. Muchas gracias Mar.un abrazo grande.
Gracias Carmen, por leerlo y dejar tu comentario. Un abrazo.
Me encanta tu enfoque, Muchas veces me he sentido forzada a cumplir mi palabra, aunque aveces no quiera, pensando que hay que eso es honor e integridad.
Me gustaria adoptar esta manera de enfocarlo. pero que sea de una manera dinamica, efectiva y permanente.
Estoy interesada en tener mas informacion,
Gracias.
Gracias Thamara por tu tiempo en leer el artículo. Por compartir tu sentir.
Te escribo por email para enviarte más información.
La meditación te puede apoyar para entrar en ese lugar donde hay verdad para ti.
Un abrazo.
Encontrar a Mar ha sido cómo encontrar un oasis en mitad de esta vorágine que es la vida. Las sesiones que he tenido con ella, sin duda han sido un antes y un después, es para mí una brújula 🧭 a la que acudir, me ayuda a mejorar y autoconocerme, sin duda la recomendaría una y mil veces. Eternamente agradecida Mar.
Querida Paola,
Acojo tus palabras en agradecimiento en mi corazón y valoro tu testimonio.
Me alegro que las sesiones te lleven a esas acciones que mejoran tu nivel de autoconocimiento y que, me consta, aplicas en tu día a día.
Gracias.
Un abrazo
“Me comprometo conmigo desde la verdad, no desde la exigencia.
Y si mi verdad cambia, tendré la valentía de revisarlo con honestidad.
Porque mi palabra no es una jaula.”
Que palabras tan liberadoras, aveces nos hacemos esclavos de nuestras propias palabras, el ego, el orgullo nos ciegan. Gracias Mar, por que atravez de tu experiencia de vida podras impactar a otras mujeres que nos identifiquemos contigo. Gracias por atreverte y SER TU Y ESTAR PRESENTE.
Querida Ruby,
Así es, nos esclavizamos con nuestras propias palabras. Sin darnos cuenta, por andar en automático. Como dices, el ego, nos ciega impidiéndonos ver posibilidades.
El autoconocimiento es clave para decidir con honestidad, desde nuestra verdad interna.
Un abrazo y gracias por tus palabras. Que así sea.